Waterbalancing – nuevos caminos para combatir el estrés
El Waterbalancing es una forma de relajarse profundamente en el agua, que libera el estrés emocional y provee de una reserva de energía. Se flota en un estado de ingravidez y se tiene la sensación de volver a la matriz materna, es decir, a la fase embrionaria. Para ello no hace falta ni saber nadar ni saber bucear.
Técnicas de movimiento y relajación
El método consiste en diversas técnicas de movimiento y relajación, que se aplican en caliente, a una temperatura del agua igual a la del cuerpo humano. Estas técnicas actúan recuperando física y espiritualmente. Un terapeuta del waterbalancing nos balancea hacia los lados, nos mueve y masajea. Durante la sesión hay que mantener los ojos cerrados para sentirse a uno mismo. Simultáneamente se oyen diferentes sonidos como, por ejemplo, el canto de la ballena jorobada y de los delfines. Uno puede dejarse caer por completo y estar consigo mismo. Al poco rato, las tensiones se van distendiendo, ya que uno se siente libre de todo peso.
El waterbalancing se compone de tres fases
Primera fase
La primera fase se llama Water-Float-Balancing y dura aproximadamente una hora. El terapeuta nos tumba encima de una especie de flotadores y se cierran los ojos. Mientras se flota de forma segura y ligera sobre la superficie del agua, se nos mueve de un lado hacia otro, se nos masajea y se nos balancea. También se aplican diversas terapias orientales y alternativas como el rolfing, reflexomasaje o reiki. En esta fase uno se familiariza con la sensación de estar flotando sin por ello hundirse.
Se oyen los sonidos dentro del agua gracias a un sound system especial, se perciben distintos aromas vaporizados y en el techo se ven proyectados videos de ballenas y delfines. Así se estimulan todos los sentidos y se percibe una gran sensación de relax.
Segunda fase
Después empieza la fase del Water-Swing-Balancing (aprox. ½ hora). Ya nos sentimos seguros y confiados en el elemento agua y el terapeuta nos quita los flotadores. Entonces, como es lógico, nos quedamos algo más sumergidos y tenemos más margen para ser movidos libremente. Se nos masajea la columna vertebral y los pies, y se nos hace girar, en líneas rectas y curvas, por la piscina. Se abandona el control del propio cuerpo, la realidad desaparece y nos abrimos a nuevos pensamientos. El terapeuta nos sostiene, gira, aplica stretching y balancea el cuerpo. Él nos procura sostén y ligereza.
Tercera fase
La tercera fase dura cerca de ½ hora y es la más intensa del waterbalancing. Ahora se está completamente relajado y sumergido dentro del agua. La conciencia se expande, se experimenta una sensación de absoluta ligereza, parecida a la de un astronauta. El agua parece cobrar una fuerza mágica. Se alcanza un estado de suspensión y nos envuelve una sensación de despreocupación jamás conocida. Desaparece por completo el sentido de arriba, abajo, derecha, izquierda, dentro y fuera. Se nos abren nuevas dimensiones, de las que podemos obtener fuerza y nueva energía vital.Después del waterbalancing, uno se siente, en el más estricto sentido de la palabra, como “vuelto a nacer”. La sensación de dicha y felicidad que se ha vivido en el agua nos acompaña durante el día a día y el efecto perdura bastante tiempo.Encontrará más información sobre el waterbalancing en:
